Cuando te mudas a una casa o piensas en reforzar tu puerta, es normal preguntarte si lo que la protege es realmente seguro. No todas lo son: muchas viviendas siguen montando cilindros básicos que un ladrón con experiencia abre en segundos. En esta guía te explicamos cómo saber si una cerradura de seguridad protege tu casa de verdad, con 7 señales que puedes comprobar tú mismo. Y si quieres que la revise un profesional, un cerrajero en Fuenlabrada puede ayudarte: 634 994 602.

¿Qué es una cerradura de seguridad?

Una cerradura de seguridad es la que incorpora defensas frente a las técnicas de robo más habituales. Se diferencia de una cerradura estándar en tres puntos: el bombín (o cilindro), la llave y, en muchos casos, el escudo protector y el cuerpo de la cerradura. No basta con que sea nueva o cara: lo que cuenta son sus protecciones. Una cerradura corriente puede abrirse por bumping, ganzúa o rotura del cilindro; una de seguridad está diseñada para resistir precisamente eso.

Las 7 señales de una cerradura de seguridad

1. La llave es de puntos, no dentada

Las cerraduras de seguridad usan llaves con perfil de puntos o taladros, mucho más difíciles de copiar y de ganzuar. Si tu llave es del tipo dentado clásico (con sierra en el borde), lo más probable es que tu cerradura no sea de seguridad.

2. Viene con tarjeta de propiedad

Las cerraduras de seguridad se entregan con una tarjeta de propiedad. Sin ella, ningún cerrajero autorizado puede hacer copias de la llave. Si guardas esa tarjeta, es buena señal: significa que tu cerradura tiene copia protegida.

3. Protección anti-bumping

El bumping es una técnica que abre cilindros normales golpeando una llave especial. Un bombín de seguridad incorpora mecanismos que impiden ese golpe, por lo que la técnica no funciona.

4. Protección anti-ganzúa

Los cilindros de seguridad añaden pitones y contrapitones especiales que hacen casi imposible manipularlos con ganzúa en un tiempo razonable, algo que sí ocurre con los cilindros básicos.

5. Anti-taladro (acero templado)

Un buen cilindro de seguridad lleva insertos de acero templado que impiden taladrarlo, uno de los ataques más rápidos contra las cerraduras corrientes.

6. Anti-rotura y escudo protector

Si el bombín sobresale mucho de la puerta, es vulnerable a que lo partan o lo extraigan con una llave grande. Una cerradura de seguridad va protegida con un escudo y con sistemas anti-rotura, y el cilindro queda al ras de la puerta.

7. Certificación por grados

Los cilindros se certifican por grados de seguridad según la norma europea UNE-EN 1303, del 1 al 6. Cuanto mayor es el grado, mayor es la protección. Las cerraduras de seguridad reales indican su grado; las básicas no.

Cómo comprobarlo tú mismo en 2 minutos

Tu cerradura no es de seguridad: ¿qué hacer?

La buena noticia es que en la mayoría de los casos no hace falta cambiar la cerradura entera. Basta con cambiar el bombín por uno de seguridad, que es más rápido y económico y ofrece el mismo resultado de protección. Si tu puerta es blindada o acorazada, conviene revisar también el conjunto; puedes ver más en nuestra página de puertas acorazadas y blindadas.

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